Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza Consuegra Clemente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza Consuegra Clemente. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2009

DEPREDACION


En Ecología (Biología) la depredación es un tipo de relación interespecífica que consiste en la caza y muerte que sufren algunas especies (presa), por parte de otros que se los comen llamados depredadores o predadores.
La depredación ocupa un rol importante en la
selección natural.
Un mismo individuo puede ser depredador de unos seres y presa de otros.
En la depredación hay una especie perjudicada que es la presa y otra que es la beneficiada que es el depredador, pasando la energía en el sentido presa a depredador. Hay que resaltar que tanto los depredadores controlan el número de individuos que componen la especie presa, como las presas controlan al número de predadores, ejemplo: el
león y la cebra.


Otro ejemplo de esta relación muy especial entre los depredadores y el ecosistema, es que al controlar el número de especies pueden protegerlo de sacarlo de balance ya que si una especie se reprodujera sin control podría acabar con el balance de este ecosistema y posteriormente transformarlo, un ejemplo: El águila y la serpiente se alimentan de ratones, éstos a su vez se alimentan de determinados tipos de plantas, si uno de los depredadores se extinguiera el otro no podría disminuir la población de roedores y esto disminuiría la población de plantas.



Una forma particular de depredación la constituye el parasitismo, en que un organismo se alimenta de otro con el cual desarrolla un vínculo muy fuerte. Un parásito suele iniciar dicha relación con un único organismo huésped en su vida, o bien con unos pocos.
Tipos de depredadoresExisten diferentes clasificaciones para los depredadores, puede hablarse de carnívoros y herbívoros así como de especialistas (aquellos que se concentran en un tipo particular de recurso) y generalistas (aquellos que consumen una amplia gama de recursos). Aunque no puede hablarse de una clasificación correcta o incorrecta para los depredadores, en este capítulo emplearemos la clasificación funcional propuesta por Thomson (1982).
Clasificación funcional de los predadores: En este sistema se tienen en cuenta dos aspectos fundamentales de la depredación estos son: intimidad y letalidad. La intimidad se refiere al tiempo en que predador y presa interactúan y la letalidad, como su nombre lo indica hace referencia al efecto del ataque del predador sobre la sobrevivencia de la presa. Según este sistema tenemos cuatro tipos de depredadores: parásitos, parasitoides, pastoreadores y predadores verdaderos.

RELACIONES RECIPROCAS



Los organismos vivos, las plantas y los animales, son máquinas muy complejas y muy diversas. Pueden alimentarse y repararse a sí mismos, adaptarse al medio que los rodea y reproducirse. A pesar de la complejidad de su cuerpo, la planta o el animal no pueden existir como entidades aisladas, sino que dependen del medio ambiente. Concretamente, han de ingerir alimentos, agua y minerales, eliminar desperdicios y mantener una temperatura favorable.
Los siguientes factores:
factores físicos (luz, temperatura, vientos, radiación solar, etc.)
factores químicos (elementos y compuestos inorgánicos como son oxígeno, sodio, agua, dióxido de carbono, etc.)
factores biológicos (una serie de organismos vivos (flora y fauna)
sustancias orgánicas producidas por ellos (los factores biológicos)
mantienen una muy complicada serie de relaciones recíprocas que se encuentran en constante interacción.
La ecología es una rama de la Biología que se encarga del estudio de las relaciones recíprocas entre los organismos y el medio ambiente. En otras palabras, la ecología es el estudio de la relación entre las plantas y los animales con su ambiente físico y biológico. Hace tiempo, los biólogos empezaron a notar lo importante que resulta el fenómeno de la interacción y fue así como nació la ecología (Ver historia de la ecología).

Densidad de población

La presión de la población ha desempeñado un importante papel en la pérdida de recursos biológicos. Las actividades humanas han acelerado el ritmo normal de extinción de las especies, o sea, el ritmo que podría esperarse sin la influencia de la humanidad, unas 1.000 a 10.000 veces, según de qué especie se trate.
En un estudio de 50 países de Asia y de África que se extendió de 1980 a 1990, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) encontró que la mayor pérdida de hábitats naturales tenía lugar en áreas de elevada densidad de población, y la menor en áreas de baja densidad de población. En los 10 países con mayor pérdida de hábitats (85%, término medio), la densidad media de población era de unos 200 habitantes por kilómetro cuadrado. En los 10 países con menor pérdida de hábitats (41%, término medio), la densidad media de población era de 29 habitantes por kilómetro cuadrado.
Otros investigadores han llegado a conclusiones parecidas. Según una estimación, tres cuartas partes de la presión inducida por los seres humanos en los mamíferos y unos dos tercios de esa presión en las aves son el resultado de la fragmentación y destrucción de sus hábitats a medida que el hombre usa más tierra para la agricultura, industrias, carreteras y otros fines.
La migración humana y el comercio han presentado otros problemas a la biodiversidad al introducir el hombre muchas especies no nativas en áreas tales como Hawai, cuyos frágiles hábitats no pueden hacerles frente. Por ejemplo, la fauna del mar Negro ha quedado casi exterminada, no sólo por la pesca excesiva y la contaminación, sino también por la introducción accidental de la medusa “peine de mar” del Atlántico Norte, especie que ahora comprende un 95% de la biomasa del Mar Negro. En los Estados Unidos la introducción de especies no nativas ha estado implicada en un 70% de la extinción de peces de agua dulce.







causas por la densidad de poblacion